Objetivo del Curso
Objetivo del Curso 2025/2026
Cuidar es amar. Cada gesto cuenta.
Este es el lema que los centros vicencianos han elegido como centro de trabajo en la pastoral para este curso.
Para nosotros vicencianos, hablar de cuidado es hablar de
ternura, delicadeza, bondad… Se trata de mirar con los ojos de Dios a
cada hombre y a cada mujer, particularmente a aquellos que viven en
situaciones de fragilidad, de pobreza, de sufrimiento….
Debemos educar a nuestros alumnos para que tengan relaciones humanas auténticas basadas en el respeto,
la empatía y la atención a las necesidades de todo ser humano.
La cultura del cuidado es una forma de vivir el Evangelio en el ámbito educativo. Desde la espiritualidad vicenciana, trabajar esta cultura significa formar personas capaces de cuidar y dejarse cuidar, transformando sus entornos en comunidades más humanas y solidarias. Significa que en un centro educativo cristiano de carisma vicenciano, el cuidado adquiere una dimensión pastoral que empapa todas las actividades escolares y nos recuerda que estamos llamados a vivir nuestra misión educativa teniendo de referentes al Buen Pastor y al Buen Samaritano. Es un compromiso con nuestra misión cristiana y una contribución invaluable al mundo. En palabras de San Vicente de Paúl, «el amor es inventivo hasta el infinito»; hagamos del cuidado la gran invención de nuestra labor educativa en este curso 2025-2026.
Promover una comprensión profunda de la dignidad humana, resaltando la importancia del cuidado de sí mismo y de los demás como una dimensión esencial de la persona, creada a imagen de Dios, con un sentido de trascendencia y de fraternidad universal.
Integrar la cultura del cuidado como eje transversal en el currículo, las metodologías de enseñanza y las dinámicas de organización del centro, desde el convencimiento de que estamos llamados a educar no solo mentes, sino también corazones.
Impulsar la vivencia del cuidado desde el servicio a los demás, promoviendo acciones solidarias y vicenciano. comunitarias inspiradas en el carisma.