¡DIOS TE SALVE, MARÍA!

Nos acercamos a María rezando la ORACIÓN del AVE MARÍA.

Cuando Dios quiso anunciar a María que iba a ser la madre de Jesús, el ángel Gabriel la saludo diciéndole:

«Alégrate, María, llena eres de Gracia, el Señor está contigo». Por eso, nos gusta imaginar a María con el corazón alegre, cantando y bailando.

DE NOCHE y DE DÍA, ¡ALÉGRATE, MARÍA!

DE DÍA y DE NOCHE, ¡DANOS TU ALEGRÍA!