Cómo se desarrolla

Como Centro Educativo Vicenciano, una de nuestras prioridades es, junto a la educación de nuestros alumnos, la Pastoral Educativa. Como misioneros, nuestra labor es llevar el mensaje de Jesús a toda la comunidad educativa así como ser testigos ante la comunidad en cada una de nuestros actos.

 

Así, el Objetivo general de nuestra Pastoral Educativa es adquirir un conocimiento y una experiencia de Dios que se traduzcan en un estilo de vida concretado en unos valores y en un compromiso de transformar el mundo siguiendo el estilo de San Vicente de Paúl. 

 

Concretando un poco más, nuestras prioridades y líneas de acción como Centro Educativo Vicenciano serán:

 

A.- Crear un clima de cordialidad y acogida que haga crecer la fraternidad entre todos los miembros de la comunidad y sea expresión de la comunión que da identidad a la Iglesia.

Líneas de acción:

1. Educar en una cultura del perdón que parta del reconocimiento de nuestras limitaciones y las ajenas para la comprensión profunda del otro.

2. Mostrar la diferencia como elemento de una pluralidad donde se puede generar un diálogo y un encuentro enriquecedor.

3. Reconocer la comunión, que es don del Dios trinitario y que vivimos en la Eucaristía, como elemento de identidad de nuestra Iglesia y regalo para la cultura actual.

 

B.-Descubrir que asumiendo la Misión de bautizados, nos hacemos herederos de un don que precisa ser testimoniado y que convierte al creyente en mediador entre Dios y el hombre.

Líneas de acción:

1. Educar en una vivencia gozosa de la fe recibida que impulse a mostrarla como parte de la identidad personal.

2. Suscitar la necesidad de compartir con otros la experiencia de fe recibida como regalo, en clave de oferta.

3. Concienciar sobre el regalo que la experiencia de fe supone, de manera especial, para aquellos que viven el dolor y el sufrimiento.

 

C.-Fomentar el conocimiento del núcleo esencial del Evangelio centrado en la Buena Nueva de Jesucristo, que permita llegar a una experiencia de Dios, de forma que sea posible “dar razón de nuestra fe”.

Líneas de acción:

1. Mostrar la Palabra de Dios como cauce privilegiado a través del cual Dios ha querido iluminar la historia y la evolución de la persona.

2. Ofrecer la síntesis de fe cristiana como tesoro que recoge las convicciones de los creyentes que, a través de la historia, han hecho creíble la Buena Nueva del Evangelio.

3. Presentar la fe como respuesta a las preguntas fundamentales de la persona y en la que encontrar un sentido global a la existencia

 

D.-Desarrollar una sensibilidad que permita la vivencia de la fe y la experiencia del Espíritu expresándose de una forma coherente, festiva y profunda a través de la liturgia.

Líneas de acción:

1. Generar un gusto por los espacios celebrativos en grupo donde vivimos con Dios las experiencias que compartimos.

2. Conocer y vivir los tiempos litúrgicos como cauce de presencia de Dios en la vida cotidiana, y vivir los sacramentos como momentos en los que Dios quiere hacerse presente en los acontecimientos fundamentales de la persona y la comunidad.

3. Ofrecer espacios de oración donde la persona pueda experimentar la Alianza personal con Dios.

 

E.-Desde la experiencia de fe compartida, descubrir y analizar las situaciones de sufrimiento e injusticia social presentes en la realidad actual y generar actitudes de sensibilidad y respuestas creativas y concretas ante las mismas, según el carisma vicenciano.

Líneas de acción:

1. Llegar a descubrir tanto las necesidades más cercanas de nuestro entorno como las grandes injusticias sociales.

2. Mostrar la fe recibida favoreciendo actitudes y capacidades para la implicación ante situaciones concretas de pobreza y marginación.

3. Mostrar el carisma vicenciano como forma concreta de vivencia de la fe que se expresa en el compromiso ante las injusticias y la propuesta de medidas creativas que erradiquen la pobreza.